miércoles, 9 de enero de 2013

Magnus rodeo su cintura con los brazos, cerró los ojos mientras su rostro se acercaba lentamente al de su novio. Alec tenia la mirada fija en sus labios. Su corazón latía con fuerza. Llevaban meses juntos, meses llenos de besos, besos a cada segundo, y aun así el cazador de sombras se ponía nervioso cada vez que sus rostros estaban cerca, y sus deseo por besarle crecía cada vez más. Por fin, Magnus acabó con los pocos milímetros que los separaban, uniendo sus labios en un dulce beso.

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